Delirios de Grandeza

Pensamientos Abrasadores (VII)

octubre 29, 2008
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La princesita se cortó
con un cristal violeta amargo,
no se hizo sangre ahora
pero su piel ya no volvió
a envolver aquel regalo.

La muñeca ahora está rota
pues ya antes la avisaron
del peligro que tenía
no subirse en aquel tren
de pasajeros sin nombre
al que se quedó mirando.

La puta perdió sus zapatos
de piel rojiza y tacón alto.
La puta perdió el tiempo en su reloj
con besos muertos a su lado.

Y ahora las tres se encuentran
acostadas al aliento
del calor de una mentira
que perseguían día a día
y ahora llevan dentro.


Licantropía desarrollada

octubre 27, 2008
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Es tan… cierto. No necesitan los vampiros hacerse daño cada noche. Es su estilo de vida, escondidos tras su atuendo y mostrando su pálida máscara. Desde que empieza a brotar esa sed agónica, incluso aún con dientes de leche liderando sus encías. Desde que sus pupilas apenas se dilatan a la puesta de sol ni se obsesionan todavía con el perfume de una fulana cualquiera.

Y con el paso del tiempo aprenden a controlarse. Al principio duro y lastimoso es el sentimiento de no saciar las exigencias del cuerpo cada noche ni cruzar miradas en un callejón oscuro, ni morder un dulce cuello bajo cada farola oxidada. Se escapa efímero en cada suspiro la necesidad de esa caricia mortal, que el día que llega te engancha de nuevo a esa horrible muestra de ansiedad.

Comienzan a echarlo de menos, se olvidan, se acostumbran a ser ovidados otra vez, y los dientes crecen de forma irrevocable.


Pensamientos Abrasadores (VI)

octubre 22, 2008
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Ginebra barata en esta mesilla sin luz,
recuerdos de su coche y aquella palanca inoportuna.
No eras tú precisamente una puta de lujo
ni yo el único que pensó en besarte.

Zapatos rojos, cinismo y los vaqueros guardados en el cajón,
las barriadas durmiendo, qué polvo, menudo rumor,
y tú muriéndote de frío, y yo en tu portal,
y los grillos rugiendo como leones en aquella calle gris.

Mi biblia en el bolsillo, piedras duras en el talón,
quién no te hubiera conocido aquella noche
donde ahora el ruido vive
y se esfumaron los bailes de salón.

Y lo que era gris siguió gris,
lo que que seguía siendo gris se hizo todavía peor.
El coche y ese terraplén solitario.
Tus labios, los dos sin ropa, y ninguno en su habitación.


Blanco y negro

octubre 19, 2008
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Una manera distinta de ver las cosas, al contrario de lo que cualquiera podría suponer, un punto medio entre oscilaciones presuntuosas. Anda siendo difícil prever cómo surgirán las horas de un día cualquiera en estos tiempos, ya me lo advirtieron y me costó creérmelo, aunque tuve que aceptar que así era. No es un punto de vista que se manifieste al unísono, ni siquiera llama a la puerta antes de entrar.

Llegas a casa, te invaden los sudores fríos, esos que quieren escribir en las sábanas “salgamos fuera, pues ha llegado el momento de reconstruir las leyes de tus deseos inconscientes, esos que aniquilan a todos los caminos que marcan el rumbo a la razón ignorada”.

Pero tú sigues viéndolo todo en blanco y negro.


Pensamientos Abrasadores (V)

octubre 16, 2008
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Cuando la ventana al pasado
nos invitó a una cena acalorada,
cuando se detienen las horas
aguardando con calma por tus dedos.

Hoy quiero hacerte cómplice del silencio
antes de que el cielo se colapse,
después de que los héroes caigan vencidos,
mientras el crepúsculo destroza tu coartada.

Daría el mar, incluso lo sacaría de la manga
por sentir el frío que guardas,
por vigilar con linterna tus noches
y dormirme, desleal en tu almohada.

A ti, mujer de sueños infinitos.


Good Morning: crisis de identidad

octubre 12, 2008
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Mírale, en qué estará pensando, parece tan feliz…

Cuando se despierta un día cualquiera su sensación es siempre de que el día le va a pintar bien. No necesita escuchar las noticias, ni saber cómo se está quedando sin aire el mundo. Atiende sin mayor dedicación solamente a las cosas que le atraen y se va muchas horas después de nuevo a su cama, sin la necesidad de que aquello que puede que jamás pueda tener le quite el sueño. Para qué, ni siquiera se pregunta, es algo totalmente innecesario. Se pasa el día buscando pequeños momentos que puedan diferenciar unos pálpitos de otros, claro, pero nunca tuvo que aprender eso de no hacer un abismo de los pequeños detalles, nunca se le pasó por la cabeza, nunca le enseñaron y nunca se esforzó. (más…)


Publicado en Flagelando el mundo

Pensamientos Abrasadores (IV)

octubre 5, 2008
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Me arranqué el corazón de un fuerte tirón
y ahora está aquí hundido en mi mano
mientras palpita con angustia
y grita desesperado.

Maldita la razón,
maldito sea el tiempo perdido,
aquel que no nos hizo darnos cuenta
de que el amor juega con nosotros
como si fuese el pecoso niño malcriado
que de poder se sabe poseedor.

Inundados de recuerdos
que por la noche reviven.
Volviendo a guardar el corazón,
delirando en su austero diván.
Escribiendo sobre ironías de lo inmortal,
pensando en el maldito destino.

Estoy triste, muy triste,
y mis versos también lo están.
Puede que no sea capaz de vivir así.
¿De qué sirve? ¿Para qué?
Miradas asesinas.
Soledad, la única compañera.


Algo más que ella

octubre 2, 2008
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Y apareció ella. Esa princesa inesperada y silenciosa que se desgañitaba ante sus decisiones. Giraba como un molino de viento esparciendo sueños iluminados por un abismo incomprensible, y sus pies danzaban al ritmo de una chispa resplandeciente en la noche más oscura jamás imaginada. Caminaba bajo su propia sombra, esa que se reía sin piedad del resto del mundo sin mostrar su rostro de palidez disimulada. Un delirio cegador se paseaba por su devenir, una mirada escalofriantemente bella no dejaba sentimiento ajeno cuando se cruzaba mínimamente con cualquier pupila solitaria.

Pero qué ojos pudieran mirarla, qué manos tocarla más allá de donde dejaba de existir. Pero nadie pudo cazarla, no se rendía ante ninguna derrota, nunca regresaba tras sus pasos para enmendar el error cometido. Así era ella, sólida e indiferente. Sin miedo ni sensibilidad, ni real ni imaginaria, ni día ni noche, ni ruido ni silencio.

Y el romántico quiso amarla. Pero cómo iba a poder querer lo que quería si ella misma era la culpable de una nada que habitaba allí donde la nada ni siquiera existía.

Así era su agridulce vida, así sería una vez más por culpa de ella.


Momentos y pausas

octubre 1, 2008
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Salir de la biblioteca, escuchar el principio de una canción e inexplicablemente esbozar una sonrisa… Obligatoriamente diriges tu mirada al cielo y te olvidas de todo, la dejas allí perdida. El viaje de vuelta es un simple segundo, sólo vuelves a ser tú cuando el sonido de la lluvia te despierta del sueño e interrumpe la monotonía que te ha estado acompañando. No te has dado cuenta de nada.


    Haku said:

    Error: Twitter no responde. Por favor, espera unos minutos y actualiza esta página.